Calles

Parque Avellaneda

 

Listado e Historia de las Calles del Barrio 4


Mariano Acosta

Ordenanza del 28/10/1904. Nombre anterior: Camino de la Floresta. Plano Municipal del año 1895.

Camino de la Floresta: Se denominaba así por encontrarse en el barrio del mismo nombre.

Es la continuación de Av. Segurola y nace en Av. Rivadavia 8450. Termina su recorrido en el 3700 (Av. Cnel. Roca de Villa Soldati). Recorre tres barrios: Floresta, Parque Avellaneda, y Villa Soldati. Es uno de los límites del barrio con Floresta. Ver Mariano Acosta 313 (Chalet Virasoro),

Mariano Acosta (n. en Buenos Aires, septiembre de 1825) fue un político argentino. Apenas terminó sus estudios secundarios marchó a Europa, de donde retornó en 1853, tras la caída del gobernador Juan Manuel de Rosas, a cuya causa no había querido sumarse en la adolescencia. Fue uno de los redactores de la Constitución del Estado de Buenos Aires en ese año. En 1862 fue ministro de Gobierno de Mariano Saavedra y fundador del pueblo de Saladillo. Ocupó el cargo de gobernador de Buenos Aires entre 1872 y 1874, cuando fue elegido vicepresidente de la Nación junto a Nicolás Avellaneda. Falleció en Buenos Aires el 17 de septiembre de 1893. Por tratarse de un laico franciscano, fue sepultado en la cripta de la iglesia de San Francisco.


Martínez Castro

Ordenanza del 28/10/1904. Nombre anterior: Pinedo.

Agustín Mariano de Pinedo (1789-1852), militar; organizador de la Revolución de los Restauradores; Ministro de Guerra y Marina de Juan Manuel de Rosas; combate en Caseros.

Recorre entre las alturas 201 (y Rafaela) del barrio Vélez Sarsfield, llegando al  3200 (y Av. Fernández de la Cruz) de Villa Soldati, pero entrecortada en un gran recorrido a partir de la Autopista Dellepiane. De esa forma atraviesa los barrios de Vélez Sarsfield, Parque Avellaneda y Soldati.

Marcelino Martínez Castro (1807-1886), hacendado; participa en la revolución de los Libres del Sud en 1839; autor de Memoria de los Acontecimientos de 1839.


Medina

Ordenanza del 27/11/1893.

Continuación de la Av. Miguel del Corro (Av. Rivadavia al 8159 de Villa Luro). Corta al 800 (Av. Olivera al 500, frente a los monobloques de Directorio y Olivera. Ver Medina 727) y luego prosigue desde el 1501 (a 50 metros de la calle Monte, cercana al Parque. Ver Medina 1533) hasta el 2100 (Av. Lasalle y Autopista Dellepiane. Ver Medina 2028).

Eustaquio Medina (?-1836), coronel; combate en Suipacha, Las Piedras, Tucumán, Salta, Vilcapugio, Ayohuma, Castañares y Sipe-Sipe. Fue nombrado gobernador de Jujuy en 1835 y 1836.

Manuel Medina (1789-1820), coronel; combate durante las Invasiones Inglesas, en Chacabuco, Curapaligüe, Gavilán y Maipú.

Nicolás Medina (1789-1829), coronel; combate en Chacabuco, Curapaligüe, Gavilán, Talcahuano, Maipú, en la campaña al Perú, Pasco, en la guerra contra el Brasil y en la lucha contra el aborigen donde muere en la acción de Vizcacheras, el 28 de marzo de 1829. En ese combate también muere el tristemente célebre militar Prusiano Federico Rauch que era comandante de los húsares. Esta acción se libra dentro del marco de las guerras civiles desatadas entre unitarios y federales tras el derrocamiento y asesinato del gobernador de Buenos Aires, Manuel Dorrego en manos del unitario Juan Galo Lavalle.
Analizando la fecha de nacimiento de los últimos dos Medina, me atrevería a pensar que ambos fueran hermanos mellizos o gemelos.


Morel, Carlos

Decreto Nº 3.781/1944. Boletín Municipal Nº 7.241.

Corto recorrido de una cuadra entre las calles Primera Junta y Prilidiano Pueyrredón, comprendido entre el 4101 (Fernández al 1530, a metros de Av. Bruix) hasta el 4200 (Zinny al 1530).  Ver Morel 4105.

Carlos Morel: Considerado por muchos el primer pintor argentino. Nació en Buenos Aires y se formó con maestros europeos en la escuela de dibujo de la Universidad de Buenos Aires. Produjo una gran cantidad de óleos y acuarelas que ilustran las calles porteñas, las pulperías, los gauchos y otros personajes de los primeros años de nuestro país. Su obra más famosa es una serie de 24 láminas llamada “Usos y costumbres del Río de la Plata”.

Nació en Quilmes en Febrero de 1813. Estudió dibujo y grabado en la universidad de Bs. As, donde tuvo como maestros a José Guth y a Pedro Caccianiga.

En 1838 firmó su primera litografía y desde entonces, trabajó en obras de caballete, litografías y acuarelas. Su vida para el arte comprende el período entre 1838 y 1842. El 26 de marzo de 1842, Julián Dupuy, cuñado de Morel, fue conducido preso y fusilado. Poco después fue detenido el artista y condenado a muerte pero la condena no se llevó a cabo. Pero la intensa angustia experimentada llevó a Morel a los umbrales de la demencia, aniquilándolo para su arte.

'El hombre se había salvado pero la mazorca asesinó al artista'.

Carlos Morel se destacó como pintor costumbrista y con verdad se ha afirmado que ‘el gaucho tenía expresión máxima en Carlos Morel’.

Carlos Morel, el primer argentino, falleció en Quilmes el 10 de septiembre de 1894. El artista había muerto, como tal, en aquel día de 1842.


Moreto

Ordenanza del 27/11/1893.

Naciendo en el barrio de Villa Luro, en Rivadavia al 9000, es la continuación de la calle Olivieri. Finaliza su recorrido al 1800 (Av. Eva Perón) en el barrio de Parque Avellaneda. Antiguamente se llamaba Verdi.

Agustín Moreto y Cavana (Madrid, 9 de abril de 1618 - Toledo, 28 de octubre de 1669) fue un dramaturgo español barroco del Siglo de Oro. Ampliar.


Mozart

Ordenanza del 27/11/1893.

Es la continuación de Cardoso e inicia en Av. Rivadavia 9100 en el barrio de Vélez Sarsfield. Se corta al llegar al 1570 (Dr. Guillermo Correa de Parque Avellaneda). Retoma en 1801 (De la Salle y Eva Perón), vuelve a cortase en 2100 (Au. Dellepiane). En 2201 (al cruzar la Autopista) reinicia hasta su finalización en 2530 (Saraza en la U.T.N., Villa Lugano). Ver Mozart 2088

Wolfgang Amadeus Mozart, con nombre de nacimiento Joannes Chrysostomus Wolfgangus Theophilus Mozart (27 de enero de 1756 – 5 de diciembre de 1791), fue un compositor y pianista clásico considerado como uno de los más grandes en su género. Ampliar.


Padre Montes Carballo

Ordenanza Nº 21.807/1966. Boletín Municipal Nº 12.944.

Inicia al 1501 (Gregorio de Laferrere continuando a White, ver P. M. Carballo 1502) termina en el 1800 (Recuerdos de Provincia. Ver P. M. Carballo 1746 y P. M. Carballo 1641).

Vicente Montes Carballo (1766-?), Sacerdote ; párroco de la villa de Luján desde 1797, secunda a Pueyrredón durante las Invasiones Inglesas; obtiene en 1808 el beneficio del Evangelio en la Catedral de Buenos Aires; apoya a Saavedra en el Cabildo Abierto del 22 de mayo de 1810.

Extractos de la Invasión Inglesa de 1806, donde se menciona al Padre Carballo como comprometido patriota en la lucha contra los invasores ingleses, bendiciendo y entregando cintas celestes y blancas que serían antecedentes de los colores patrios:

Este es el caso de los sacerdotes de la campaña que convocaban a los paisanos a la lucha en la acción de Perdriel. El Pbro. Vicente Montes Carballo, a cargo del curato de Luján, se ocupó de entregarles cintas celestes y blancas, cortadas de "la medida de la virgen", como escudo protector. De otro que se tiene noticias es de Feliciano Pueyrredón, cura de Baradero, hermano de Juan Martín, que mereció el reconocimiento de Liniers por su celo patriótico animando a su feligresía a concurrir a la reconquista.

Hacendado prestigioso y de vasta y buena familia de San Isidro, Juan Martín de Pueyrredón viajó a Montevideo para entrevistarse con Ruiz Huidobro y Liniers. Allí se decidió su regreso a Buenos Aires para reclutar gente de la campaña y apoyar el desembarco de las tropas provenientes de la Banda Oriental. Reunió paisanos, reseros, hombres de trabajo, de 200 kilómetros a la redonda, trayecto luego conocido como “Camino de las Cuarenta Leguas”: unos trescientos varones armados a sus propias costas, con montado, apero, provisiones y armamento. Y los concentró en la Villa de Luján. Las autoridades locales, al notar que la tropa no tenía divisa, hicieron entrega del estandarte oficial del Cabildo. El párroco, Padre Vicente Monte Carballo, rezó una misa, y entregó a cada gaucho unas cintas celestes y blancas de 38 centímetros: “Las medidas del altor de la Virgen”. Esas cintas sirvieron de distintivo, ya que los valientes paisanos vestían ropas de uso ordinario.

A la espera de Liniers y su gente, Pueyrredón resolvió vivaquear con sus hombres en la chacra de Perdriel (hoy Museo José Hernández, en Villa Ballester), propiedad del padre de Manuel Belgrano. Al tanto de ello, Beresford ordenó al coronel Denis Pack, jefe del Regimiento 71, al frente de 500 soldados de línea, reducir a los sublevados. En la madrugada del 1º de agosto de 1806, los ingleses atacaron sorpresivamente el campamento patriota. La tropa criolla, sin uniforme, sin armas de fuego, sin instrucción, pero decidida y valerosa, intentó resistir, pero no tardó en desbandarse ante el arrollador asalto de la experimentada infantería invasora. No obstante, Pueyrredón y un grupo de paisanos se lanzaron contra las líneas enemigas. Sorprendieron a los británicos flanqueando su formación e intentaron apoderarse de algunas piezas de artillería. En el audaz ataque el caballo de Pueyrredón recibió una descarga y se desplomó, despidiendo al jinete que, con destreza propia de un centauro, cayó de pie. Al instante otro gaucho, acercándose al galope, levantó a su jefe en ancas y lo retiró del campo, salvándole la vida. Era Lorenzo López, alcalde de Pilar, que juega un papel destacado en estas Aventuras del Cabo Laguna. La heroica acción no alteró el resultado del combate, pero los gauchos que desplegaron este primer ataque demostraron la vulnerabilidad de los invasores.
Esa tropa, precursora de los ejércitos patriotas, se sumó luego a los hombres que al mando de Liniers desembarcaron en el Tigre y fue protagonista de la heroica Reconquista de la Ciudad de Buenos Aires y también en la Defensa de 1807. Luego, participó en los acontecimientos políticos que gestaron la Revolución de Mayo y en todos los sucesos que desembocarían en un curso histórico definitivo y por fin triunfante: el de la Emancipación Americana.


Pallière, Juan León

Decreto del 24/8/1944. Boletín Municipal Nº 7.219.

Su recorrido entre Homero y Av. Escalada es de apenas dos cuadras. Va del 1301 (Av. Directorio al 4750) hasta el 1500 (Remedios 4750). Ver Pallière y Directorio y Pallière 1494.

Juan León Pallière, vástago de un linaje de artistas, nació en Río de Janeiro en 1823 y fue inscrito por su padre, el pintor Arnaldo Julián Pallière, como ciudadano de Francia, país al cual fue llevado en 1830. 

Familia en viaje

La Cuna

Partida de la Guardia Nacional de Buenos Aires para la campaña de Pavón, óleo de Pallière.

En París realizó estudios en el taller de F. E. Picot.  En 1848 pasó por Buenos Aires en viaje a Río de Janeiro, donde se inscribió en la Academia de Bellas Artes, dirigida por Alfonso Taunay,.  Conquistó en 1849 una beca que lo llevó en 1850 a la Academia de Francia en Roma. Perfeccionó sus estudios en Europa hasta 1855.  En diciembre de ese año volvió a Buenos Aires,. donde se radicó y vivió hasta 1866, con algunas interrupciones de su estada, ya que en ese periodo realizó una serie de viajes a Chile, Brasil, Uruguay y al interior.  Fue amigo de Sarmiento, Lamas, Varela y otros y tuvo por discípulos a Ventura Miguel Marcó del Pont y a Sheridan.  Este último, buen paisajista colaboró con él en la ejecución de algunos de sus cuadros.  Desde su instalación en la Argentina, Pallière se dedicó a pintar tipos y costumbres del país, realizando una obra considerable como dibujante, acuarelista, pintor de óleos y litógrafo.  En 1864-1865 ejecutó un álbum de 52 litografías, editadas por Pelvilain, que reproducen sus obras pictóricas inspiradas en temas americanos.  Su lienzo más importante es el Gaucho enamorado (c.1861), también titulado Idilio criollo, del Museo Nacional de Bellas Artes.  Al final de su residencia en Buenos Aires pintó decoraciones murales en el Coliseo.  Realizó algunos proyectos arquitectónicos, tales como el de la fachada del Colegio Nacional Catedral al Norte. En 1866 regresó a Francia.  Había expuesto por primera vez en el Salón de Paris en 1864 y siguió exponiendo hasta 1889, pero pronto abandonó su temática criolla para dedicarse al costumbrismo europeo y la pintura histórica y mitológico.  Durante la guerra franco-prusiana de 1970-1871 prestó servicios en la Guardia Nacional.  En 1878 se casó con Luise Astrée Chavanneau. Falleció en Lorris en 1887.


Payró

Ordenanza Nº 8.523/1937. Boletín Municipal Nº 4.867.

Payró, Roberto, cuya longitud es de una cuadra, comienza al 1901 (en Primera Junta cerca de Av. Olivera) y finaliza al 2000 (Av. Eva Perón). Ver Payró y Eva Perón.

Roberto Jorge Payró fue un escritor y periodista argentino. Nació en Mercedes, Provincia de Buenos Aires, el 19 de abril de 1867 y falleció en Lomas de Zamora, el 5 de abril de 1928.

En la ciudad de Bahía Blanca, fundó el periódico "La Tribuna", donde publicó sus primeros artículos periodísticos. Al mudarse a la Ciudad de Buenos Aires, trabajó como redactor del diario "La Nación". Durante este tiempo, tuvo la oportunidad de viajar frecuentemente al exterior y al interior del país. En 1895, se publicó una recopilación de sus artículos, en el libro Los italianos en la Argentina. Sus diarios de viaje e impresiones dieron lugar a las novelas: La Australia Argentina (Excursión periodística a las costas patagónicas, Tierra del Fuego e Islas de los Estados) y En las tierras del Inti.

Fue corresponsal en Europa durante la Primera Guerra Mundial.

Participaba asiduamente en reuniones con otros escritores socialistas, como Leopoldo Lugones, José Ingenieros y Ernesto de la Cárcova.

En sus novelas se puede apreciar un lenguaje propio de la época, costumbrista, irónico. Utiliza personajes típicos y relata situaciones comunes, mostrando a los inmigrantes italianos, o el "pícaro criollo". En las Divertidas aventuras del nieto de Juan Moreira, cuenta la historia de un provinciano y su carrera política.

También, escribió novelas históricas, como El falso Inca y una serie de cuentos publicados bajo el nombre de Pago Chico. Como obra póstuma se encuentra Nuevos cuentos de Pago Chico, publicado al año siguiente de su fallecimiento.
 

Obras

Novelas

Novelas Históricas

Cuentos

Artículos periodísticos


Pergamino

Ordenanza del 27/11/1893.

Desde la renovación de su asfaltado en 2007, ha adquirido una gran importancia en lo que respecta a su tráfico. La transita una línea de colectivos (la 86) y ahora multitud de autos la recorren a gran velocidad. Esto la convirtió en una calle con cierto riesgo y muchos accidentes se suceden en algunas de sus esquinas que carecen de semáforos u otras señalizaciones.

Esta calle nace en Av. Rivadavia al 7800 (Floresta), donde se erigen el Antiguo Teatro Fénix que actualmente es el boliche Retro. En la Esquina de Alberdi se halla el antiguo Hogar Naval, en el que funciona un colegio Industrial, el Stella Maris, con orientación a la informática y otro primario. Allí concurren numerosos alumnos. Es la continuación de la calle Campana. Corre en dirección sur entre Azul y Portela. Corta en 2000 (Balbastro. Flores), retoma en 2851 (entre Janer y Barros Pazos de Villa Soldati) y finaliza su recorrido en 4000 (Av. 27 de Febrero, en el Riachuelo). Ver Pergamino 634 y 648.

11-12-2010

12-12-2010

Pergamino y Remedios

Ombú de Pergamino al 700

El Hogar Naval Stella Maris (Floresta) se creó hacia fines del siglo XIX con el nombre de Asilo Naval, como iniciativa de un grupo de esposas de marinos. En 1952 fue incorporado al entonces Ministerio de Marina, oportunidad en la que adoptó el nombre con el que hoy se lo conoce. En su predio urbano de una hectárea de superficie recibe a niños de entre 3 y 18 años.

PERGAMINO: ciudad y partido de la provincia de Buenos Aires. Ampliar


Pinelo, León

Ordenanza Nº 2.411 del 21/12/1927. Boletín Municipal Nº 1.322-3.

De dos cuadras es su recorrido 4701 (White, muy cerca de Av. Olivera) al 4900 (Av. Escalada en el limite del barrio con Mataderos). Recorre hacia el oeste, entre las calles Gral. Eugenio garzón y San Pedro. Ver Pinelo y Escalada y Pinelo 4712, casi esquina White.

Antonio Rodríguez de León Pinelo ( 1595 - 1660), historiador y jurista español.

Nació según parece en Valladolid, en el seno de una familia judeoconversa de origen portugués que, acosada por la Inquisición española (su abuelo fue quemado por judaizante en el auto de fe público realizado en Lisboa en 1596), buscó refugio en América hacia 1604.

Vivió en América parte de su infancia y toda su juventud, estudiando con los jesuitas y en la Universidad de San Marcos de Lima. Antes de establecerse en Lima (donde su padre llegaría a ser capellán del arzobispo) su familia pasó por Tucumán y Charcas (Sucre).

Hacia 1622 llegó a Madrid junto con su hermano Diego (que estudiaría en la Universidad de Salamanca); en 1624 el Consejo de Indias le encargo la recopilación de las Leyes de Indias, que dejó terminada diez años después, y entre 1636-39 ocupó el cargo de relator del Consejo.[1] En 1658 fue nombrado Oidor de la Casa de Contratación de Indias en Sevilla y, tras el fallecimiento de Gil González Dávila, Cronista Mayor de Indias.

En Madrid escribió los Anales o Historia de Madrid : Desde el Nacimiento de Nuestro Señor Jesucristo, hasta el año de 1658, de cuyos manuscritos se conservan diferentes copias en la Biblioteca Nacional de España (Madrid). Algunos de estos manuscritos los editó y publicó por primera vez Ricardo Martorell Téllez-Girón en 1931.


Pitágoras

Ordenanza Nº 2.411 del 21/12/1927. Boletín Municipal Nº 1.322-3.
Su recorrido comprende desde el 401 (Alberdi al 4550, allí donde se bifurca la Av. Emilio Castro) hasta el 900 (Av. Directorio al 4400). Transita entre Mozart y la Au. Perito Moreno. Viendo el mapa no resulta nada claro su recorrido y aparenta no haber fincas en esta calle. Deberé verificar en forma ocular para entender el desarrollo. Probablemente observando el mapa, se entienda mejor el concepto. Aparentemente esta es una "calle fantasma" o su trazado está ahora ocupado por la autopista.

Pitágoras de Samos (aproximadamente 582 a. C. - 507 a. C., en griego: Πυθαγόρας ο Σάμιος) fue un filósofo y matemático griego, famoso sobre todo por el Teorema de Pitágoras, que en realidad pertenece a la escuela pitagórica y no sólo al mismo Pitágoras. Afirmaba que todo es matemáticas, y estudió y clasificó los números. Ampliar.


Portela

Ordenanza del 27/11/1893.

Es la continuación de la calle Cuenca. Recorre entre 1 (Av. Rivadavia 7600) y 1900 (y Balbastro, Floresta). Luego retoma entre 2301 (y Av. Castañares, Soldati) hasta 3600 (en Av. Intendente Francisco Rabanal, Soldati).

PORTELA, Ireneo (1802-1861): médico, ministro y miembro de la convención constituyente de 1854 y 1860.

Ireneo Portela, localidad que forma parte del partido de Baradero, que naciera como todo pueblo de campaña a la vera del ferrocarril y se hiciera grande con la empresa Ducret y CIA, el 15 de enero de 2009 está cumpliendo 100 años.

En su historia atesora ser la comunidad que cuenta con la primer escuela rural del país (La Bellaca) creada por Domingo Faustino Sarmiento, la estancia Santos Gómez, la  niñez y preadolescencia de Ernesto Guevara (El Che),que jugaba en la vía, se perdía entre los peones y crotos o recorría sus calles con amigos porteleros cuando disfrutaba de los veranos en la estancia familiar.

Planificada con un diseño típico de pueblo de campaña, rectangular y a uno de sus costados las vías del tren.

Portela, con su plaza, su cancha de futbol, el club, su fiesta del guiso Carrero y sobre todo su gente que resiste y trabaja para el progreso, cosa que se nota.(Entre los planes para su futuro están las cloacas, extensión  del alumbrado público, red  de gas y mejoramiento del camino de acceso)

El delegado Ricardo Morales, incansable trabajador se emociona cuando cuenta de los actos programados para los festejos del centenario: porque el tradicional PORTELAZO se multiplicará por cien. Ya está todo preparado: la misa, la procesión el desfile, el baile y la cena, donde se agotaron las tarjetas  pues 1200 personas quieren estar para cenar  y luego festejar divirtiéndose con el baile y los distintos grupos musicales.

Porque a Portela se la quiere y es difícil de dejar. Siempre se vuelve.

No es extraño escuchar decir con orgullo “soy de Portela”.


Primera Junta

Denominada Junta por Ordenanza del 28/10/1904 y Primera Junta por Ordenanza Nº 32.780/1976. Boletín Municipal Nº 15.200.

Recorre los barrios de Parque Chacabuco, Flores, Parque Avellaneda y Mataderos. Su recorrido se compone de las siguientes partes:

  • 1351 (Av. Eva Perón entre Puán y Miró del Parque Chacabuco) - 1650 (y Curapaligüe donde se ve cortada por el Barrio Simón Bolívar del Parque Chacabuco).

  • 1801 (y Dávila) -5200 (y Araujo de Mataderos).

  • 5301 (y Corvalán de Mataderos) -5800 (y Larraya del barrio de Mataderos en los límites con el de Villa Lugano).

Se conoce con el nombre de Primera Junta de Gobierno, oficialmente la «Junta Superior Provisional Gubernativa de las Provincias del Río de la Plata a nombre del Señor Don Fernando VII», a una Junta de gobierno surgida en Buenos Aires el 25 de mayo de 1810. Tuvo lugar tras la destitución del virrey Baltasar Hidalgo de Cisneros, como consecuencia de la Revolución de Mayo.

La sede del gobierno fue fijada en el Fuerte de Buenos Aires, que sirviera desde 1776 como residencia de los virreyes y donde hoy se encuentra la Casa de Gobierno. La Primera Junta existió como tal hasta el 18 de diciembre del mismo año, en que con la incorporación de diputados del interior se transformó en la Junta Grande.

Los principios que proclamó la Revolución de Mayo y por los cuales se guió el accionar de la Primera Junta fueron los de la soberanía popular, el principio representativo y federal, la división de poderes y duración de los mandatos, y la publicidad de los actos de gobierno.


Pueyrredón, Prilidiano

Decreto Nº 3.781/1944. Boletín Municipal Nº 7.241.

Recorre una sola cuadra entre las alturas 4101 (Fernández al 1560) y 4200 (Zinny al 1560). Este recorrido ocurre entre las Carlos Morel y Av. Eva Perón. Ver Prilidiano Pueyrredón 4106.

Prilidiano Pueyrredón (24 de enero de 1823, Buenos Aires, Argentina - 3 de noviembre de 1870, San Isidro, Buenos Aires, Argentina) fue un pintor e ingeniero argentino, hijo único del político y militar Juan Martín de Pueyrredón, quien fuera Director Supremo de las Provincias Unidas del Río de la Plata, y de la patricia porteña María Calixta Tellechea y Caviedes. Cursó estudios en el aristocrático Colegio de la Independencia, dirigido por Percy Lewis, hasta completar su educación primaria. En 1835 la familia Pueyrredón se mudó a Europa, donde completaría su educación, pasando la temporada lectiva en París y el verano en Cádiz, donde su padre poseía una empresa dedicada a la importación de cuero argentino.

Seis años más tarde, a causa del endurecimiento de las relaciones entre Francia y la Argentina de Juan Manuel de Rosas ante la negativa de éste a otorgar privilegios comerciales a los buqes de ese origen —que no se resolvería hasta pocos años más tarde con la batalla de la Vuelta de Obligado—, los Pueyrredón abandonaron Europa para residir en Río de Janeiro. El ambiente liberal de la sociedad carioca motivó la vocación artística del joven Pueyrredón, y a su regreso a París tres años más tarde obtuvo el permiso paterno para estudiar Ingeniería en el Instituto Politécnico de París.

En 1849, estando el general Pueyrredón muy enfermo, la familia entera regresó a Buenos Aires. Al año siguiente moriría en la quinta familiar de San Isidro. Aunque el joven Prilidiano, ya ingeniero, resultaba una figura singular en la sociedad porteña de la época, y se tejían historias acerca de su inmoralidad —fue el primer pintor de desnudos femeninos en Buenos Aires, de los cuales se conservan dos, La siesta y El baño, hoy en el Museo Nacional de Bellas Artes— supo integrarse en ella para retratarla. Pintó a Manuelita, la hija de Rosas, en 1851, poco antes de la caída del caudillo, y a otras muchas figuras de la sociedad. A mediados de ese año, sin embargo, la ruptura sentimental con su prima y vecina Magdalena Costa, a quien cortejaba, lo hizo abandonar la ciudad y regresar a Cádiz temporalmente. Engendraría allí a su única hija, fruto de una aventura con una muchacha gaditana.

Regresó finalmente a Buenos Aires en 1854, y puso sus capacidades de ingeniero y arquitecto al servicio de la rica obra pública que la ciudad portuaria, separada de la Confederación Argentina, desarrollaba. Trabajó en las obras de restauración y ampliación de varios monumentos, entre ellos la capilla de la Recoleta, la Pirámide de la Plaza de Mayo y la Casa Rosada; como urbanista, diseñó la Plaza de la Victoria, un parque junto al entonces paseo de Julio, y el puente del barrio de Barracas. Fue autor de los planos para la mansión que Miguel de Azcuénaga levantó en Olivos, más tarde obsequiada al gobierno federal como residencia para el Presidente de la Nación, hoy denominada Quinta de Olivos.

Capataz y peón de campo

Autorretrato

Un alto en el campo

La década del '50 y sobre todo la del '60 serían las más prolíficas de su producción como pintor. Se conservan 223 obras de estos años, más de la mitad de las cuales son retratos, muchos de ellos pintados por encargo para figuras de la sociedad. Abordó también, siendo uno de los primeros en hacerlo, la temática arrabalera y gauchesca, plasmándola de acuerdo a la doctrina romántica que había adquirido en Europa. Varias de sus obras más famosas responden a estas escenas de la costa del Plata o de la Pampa: Un alto en el campo (1861), Capataz y peón de campo (1864), Lavanderas del Bajo Belgrano (1865) o Recorriendo la estancia (1865).

A los 47 años de edad, en la quinta familiar de San Isidro, falleció el 3 de noviembre de 1870. Su figura como artista pasó al olvido hasta los años 1930, cuando se lo redescubriría como el precursor de la pintura nacional. Particularmente apreciado es su retrato de su padre.

 Referencias

Schiaffino, E. (1933). La pintura y la escultura en la Argentina (1783-1894). Buenos Aires: Edición del autor.


Recuerdos de Provincia

Ordenanza Nº 16.388/1960. Boletín Municipal Nº 11.425.

Recorre desde el 4501 (Moreto) hasta el 4650 (Av. De La Salle). Es paralela inmediata a Primera Junta. Ver Recuerdos de Provincia 4502.

Acerca de "Recuerdos de provincia" 

Sarmiento es una de las más grandes figuras históricas de Latinoamérica y, en especial, de Argentina. En esta obra, él se aventura a describir su biografía y, a la vez, a contestar a las acusaciones que se le realizaban en el momento en que él vivía en Francia y manifestaba su oposición al gobierno de Rosas.

Sarmiento es el ejemplo perfecto del intelectual de la época. Sus estudios abarcaron todas las áreas y aquí se describe cómo obtuvo el conocimiento de cada materia y quien fue su guía en cada tema. Presenta una ideología bien diferenciada de la que gobernaba en buenos aires en la época en que fue escrita esta obra. Sus ideas son civilizadas, su objetivo es lograr una Argentina con economía exportadora y de avanzada.

Mientras tanto, recorre en Recuerdos de provincia la historia de su familia, y con ella, la historia de San Juan y las grandes figuras de la historia argentina. Después se aboca a analizar la situación política, social y económica que reina en el país, bajo el gobierno de Rosas. En esta instancia, no dudó en cometer traición a la Patria impulsando a Chile y a otros enemigos de la joven Nación a invadir y reclamar tierras, generando graves problemas en las futuras relaciones argentinas con otros países, como ser litigios fronterizos con Chile y hasta una guerra con este país en 1979. Mucho hizo de bueno y mucho de malo. Era un fiel agente de la Masonería en el Río de la Plata.

Acerca de Domingo Faustino Sarmiento

Nació el 14 de febrero de 1811 en San Juan, Virreinato del Río de la Plata (actualmente Argentina), murió el 11 de septiembre de 1888 en Asunción, Paraguay

Escritor, pedagogo y político, fue el primer presidente civil de la República Argentina (1868-1874).

Combatió en la Guerra Civil en contra de Juan Manuel de Rosas, por lo tanto, cuando éste estableció su dictadura, Sarmiento se exilió a Chile. Allí fue periodista, profesor y director de la Escuela Normal de Preceptores. Luego de estudiar los sistemas educativos en Europa y Norteamérica, cayó Rosas, por lo que regresó a Argentina, donde se convirtió en Ministro plenipotenciario en Estados Unidos y más tarde en presidente. Su gobierno fue muy productivo, habiendo mejoras en comercio, educación, transporte e inmigración entre otras cosas. Cumplido su período presidencial, regresaría a la pedagogía.

Bibliografía: Facundo, civilización y barbarie (1845), Conflictos y armonías de las razas en América (1883), La vida de Dominguito (1885).

Descargar el libro.


Recuero

Denominada Recuero por Ordenanza del 28/10/1904 y Teniente coronel Casimiro Recuero por Ordenanza Nº 29.962/1974. Boletín Municipal Nº 14.910.

Teniente coronel Casimiro Recuero. Recorre desde el 1801 (esquina Dávila, Parque Chacabuco) hasta el 3000 (y Castañón, Flores) y retoma desde el 3201 (y Av. Eva Perón, cerca de la rotonda del Plaza de los Virreyes, donde funciona la cabecera de la línea E de Subtes y la terminal del Premetro, en Flores) hasta el 3800 (y Laguna, Parque Avellaneda).

Aparentemente este militar formó parte del ejército de Independencia. Se extrae algunos párrafos sueltos en Internet actuando en Cazadores a Caballo (Escolta del general San Martín). Era oriundo de Cuyo y también se lo menciona militando para el ejército que intentara reincorporar Mendoza y San Juan a Chile (1820-1835) y se lo vincula a Sarmiento.

Se extraen algunos párrafos que dibujan algo su imagen:

La caída de Mendoza en manos del rosismo y el caos siguiente motivó a muchos miembros de la clase dirigente local a buscar una alternativa en Chile. En el breve interregno de Portales, cuando la Cancillería chilena estaba en manos de su sucesor, un grupo de cuyanos "solicitó de Chile auxilios militares en términos tales que involucraban una verdadera anexión a nuestro país; don Joaquín Tocornal rechazó terminantemente esta petición"34.

Ideas parecidas surgieron entonces en otras provincias; las del norte consideraron la incorporación a Bolivia, donde entonces emergía la figura del mariscal Andrés Santa Cruz. Con tantos argentinos exiliados en Uruguay, Bolivia y Chile, y tanto descontento en las provincias, estas ideas fueron avanzando. En noviembre de 1833 el ministro argentino en Londres, Manuel Moreno denunció un vasto plan orientado a desestabilizar la dictadura de Rosas; allí se sostenía que

"según una carta del jefe de la conspiración al mariscal Santa Cruz, puede lograrse la separación de Jujuy, Salta, Tucumán y Catamarca para anexarlas a Bolivia. También es factible la separación de los pueblos de Cuyo que se agregarían a Chile, previa la salida o desaparición de Aldao".

La información del diplomático argentino en Londres reflejaba las activas tratativas que hacían los referentes de la burguesía mendocina con las autoridades de Chile. Entre los que compartían esta iniciativa había militares destacados, intelectuales y empresarios. Entre los militares figuraban dos afroamericanos, el coronel Lorenzo Barcala, héroe de las fuerzas armadas argentinas en la batalla de Ituzaingó, en la guerra con Brasil (1827), y el capitán José María Molina, del Regimiento de Cívicos y Pardos; también figuraba Casimiro Recuero, héroe de la guerra de la independencia. Un lugar especial cupo a intelectuales como Juan Gualberto Godoy y José Lisandro Calle. También estaba don Domingo Francisco de Oro, ministro de Gobierno de la provincia de San Juan, y Pedro Nolasco Videla, que sería nombrado gobernador de Mendoza en caso de triunfar el proyecto; también actuaron Martín Zapata, Joaquín Godoy y Vicente Gil.

El 11 de marzo de 1835, José Lisandro Calle, Vicente Gil y Casimiro Recuero escribieron a Diego Portales una carta en la cual lo exhortaban a anexar las provincias cuyanas a Chile. El documento aseguraba que:

"no será difícil obtener la incorporación de aquellas provincias (Mendoza y San Juan) a esta República (de Chile). Es sobre este punto que creo conveniente decir a usted las razones que tienen en vista indudablemente para creer que el gobierno de Chile no rechazaría la solicitud de las provincias de Mendoza y San Juan, de que las admitiese en la asociación política de este país. Yo añadiré algunas otras que, quizá, no se ocurrieron a usted por la falta en que le supongo, de datos sobre la presente condición de las provincias trasandinas (...) Es indudable que a la tranquilidad interior de Chile convendrá siempre mantener un pie de ejército... Si ese ejército tuviese un teatro más remoto, tan pronto como la defensa de las fronteras actuales fuese asegurada totalmente, permanecería en menos contacto con los partidos... Excusaría tal vez el enumerar entre estas razones la de que nada parece más natural que el que un país apoye siempre toda idea que pueda estimular su engrandecimiento. Y esto añado, que la agregación misma de aquella(s) provincia(s) (Mendoza y San Juan) a la República (de Chile) por las nobles y elevadas miras que supondría en el Gobierno de este país, le daría más responsabilidad aún cuando el aumento real de su fuerza fuese ahora nulo".

Los representantes de la burguesía mendocina realizaban un análisis de los distintos argumentos que debía considerar Portales para aceptar la propuesta. Y los aspectos militares ocupaban un lugar de singular importancia. Al parecer, los mendocinos estaban dispuestos a ir a una guerra con Chile contra las provincias del litoral; y en este conflicto, Chile no tendría nada que temer:

"La agregación de la provincia de Mendoza y San Juan no pueden originar compromiso alguno de guerra para Chile con las otras provincias porque el tema del desorden en ellas ha sido y es la proclamación del aislamiento entre todas ellas (...) La provincia de Mendoza está guarnecida al este y al norte por bosques áridos que imposibilitan totalmente las operaciones militares de un enemigo exterior, que la nulidad de las demás provincias y una fuerza casi insignificante sería bastante para defenderla por aquellas vías".

La precisión de estas palabras, desde el punto de vista estratégico, demuestra que el texto no fue improvisado por un autor, sino que contaba con el aporte de personas con experiencia en el campo de batalla y en la planificación, de acuerdo a las tácticas y estrategias de la época. Junto con los argumentos militares, la carta destacaba también la perspectiva empresaria, en el sentido de medir el valor y capacidad de generación de riqueza de la región. En este aspecto, el documento destacaba la importancia que tendría para la producción de riqueza la eventual reincorporación a la Pax Portaliana:

"Si aquella provincia puede valer mucho, considerada una fracción del territorio chileno, en su actual condición es cero su valor, y que el número de sus habitantes es mínimo (45.000) y por consiguiente su agregación absorbería aún las probabilidades de inquietudes domésticas en su seno"38.

La obsesión por la seguridad como requisito para la generación de riqueza es un tema recurrente en el documento. Dentro de las anárquicas provincias argentinas, Mendoza no valía nada; pero dentro del orden portaliano, Mendoza tendría un valor muy alto. Aquí estaba el centro del interés de la burguesía cuyana: necesitaban de un Estado que les garantizara el ambiente de paz y orden necesario para sus negocios. A estos argumentos -los más importantes desde la perspectiva de la burguesía cuyana- se agregaban otros, de tipo sociopolítico, que se juzgaban más atractivos para un estadista. Este fue el sentido de señalar que:

"La población de aquella provincia simpatiza con la de Chile más bien que con la de ninguna de las provincias de Córdoba, Salta, Buenos Aires, etc., porque un gran número de sus habitantes son chilenos de nacimiento; por consiguiente ni aún el temor de tener que extinguir rivalidades locales existe".

La propuesta apuntaba a reincorporar Mendoza y San Juan a Chile, volviendo a formar la unidad existente entre 1561 y 1776. En este sentido, los partidarios de esta propuesta asumían la posición exactamente inversa a la que había sustentado el Cabildo de Mendoza en 1707, cuando había solicitado al Rey el desprendimiento del Reino de Chile para unirse a las provincias de las pampas y el litoral. El cambio era el contexto sociopolítico. En la nueva propuesta aleteaba una nostalgia de la Pax Hispanica, que la Confederación Argentina no fue capaz de restaurar, sumergida en las guerras civiles, mientras que Chile sí lo había logrado mediante el orden portaliano. Precisamente al artífice de la Constitución del nuevo Estado chileno acudieron los cuyanos, en busca de reconstituir el contexto de estabilidad que necesitaba la burguesía vitivinícola para sobrevivir. En sintonía con esas gestiones ante Portales, poco después, el 3 de julio de 1835, el coronel Lorenzo Barcala escribió una carta al capitán José María Molina, también afroamericano, en la cual indicaba que estaba avanzando el plan de matar al fraile Aldao, derribar el gobierno rosista de Mendoza y sustituirlo por un nuevo líder. También indica su plan de acción:

"Formaré después una Constitución que afiance la tranquilidad interior y la seguridad individual. Adelantar los tratados con Chile y proteger las compañías de minas propuestas por aquellos. Ponerse de acuerdo con San Juan, Córdoba, Salta, Jujuy, Santa Fe y todas las provincias para dejar a Buenos Aires que hiciese lo que le pareciese con su dictador"

La propuesta de Barcala apuntaba a avanzar en la misma dirección que Diego Portales lo había logrado en Chile, mediante la Constitución de 1833. Barcala pretendía seguir ese mismo ejemplo, dos años más tarde, con el establecimiento de una Carta Magna como mecanismo que permitiría superar la inestabilidad y la guerra civil, a la vez que tomaba distancia clara del caudillismo paternalista representado por Rosas.

Desde distintos frentes, los representantes de la burguesía vitivinícola cuyana trataban de desprender Mendoza y San Juan del espacio de la anarquía para incorporarlo al orden portaliano. De todos modos, el intento fracasó. Por un lado, don Diego Portales, en el marco de la crisis prebélica entre Chile y la Confederación Perú-boliviana, necesitaba el apoyo del gobierno de Rosas y de la Confederación Argentina. El Estado chileno se hallaba en una situación apremiante, amenazado por el mariscal Santa Cruz apoyado por los chilenos exiliados Bernardo O'Higgins y Ramón Freire. No era viable abrir un tercer frente simultáneo, y ponerse en peligro de iniciar una guerra también con Buenos Aires. En este contexto, la respuesta de Portales fue rotundamente negativa. Según Vicuña Mackenna:

"Portales rechazó con indignación las propuestas que le hicieron los comisionados mendocinos Recuero y Gil, para anexar su patria a Chile. Se asegura que su característica respuesta fue decirles `que delante de aquella traición, comprendía el que Quiroga fuese un héroe y que bien merecían sus paisanos estar bajo el filo de su sable".

Por otra parte, el gobernador de Mendoza tomó drásticas medidas contra los promotores de la iniciativa. La carta de Barcala fue interceptada por los sectores rosistas en Mendoza; como resultado, Barcala fue capturado. Bajo la presión de sus captores, delató detalles del plan y nombres de otros complotados, entre ellos, Domingo de Oro. Después de su confesión, Barcala fue fusilado (1 de agosto de 1835). Paralelamente, el gobernador rosista de Mendoza, Pedro Molina, escribió a su par de San Juan, para transmitirle la información y denunciar a Oro:

"El ministro don Francisco Domingo de Oro se da por autor de inicuas maquinaciones y para comprobarlo, me ha hecho el expresado Barcala una exacta relación de las correspondencias que ha dirigido a usted y que la ha manifestado el señor Oro (...) En el plan del señor Oro entra también la táctica de excitar los celos del gobierno de Buenos Aires, haciéndoles entender que estas provincias tratan de agregarse a la República de Chile, cuando se glorían y se han gloriado de pertenecer al pueblo argentino".

El plan de reincorporar a Mendoza y San Juan dentro de Chile, terminó en el fracaso. Así lo determinó la firme oposición de los gobiernos de Mendoza y Chile. En este país, la inminente guerra con la Confederación Perú-boliviana no dejaba espacio para asumir el riesgo de un tercer frente, en una eventual guerra contra Rosas. Y en Mendoza, el gobierno local, controlado por los partidarios del rosismo, tampoco estaba dispuesto a tolerar disidencias de este tipo. Como resultado, la Confederación Argentina salvó a Mendoza y San Juan, pero estas provincias perdieron sus burguesías industriales.


Remedios

Ordenanza del 28/10/1904.

Alturas desde 2601 al 6100. Inicia en Av. Varela de Flores y termina en Murguiondo en Mataderos. Se corta en el Parque entre 3900 y 4200 aproximadamente. Atraviesa tres barrios (Flores, Parque Avellaneda y Mataderos).

Remedios: Nombre tradicional que se remonta al siglo XVIII, cuando la Hermandad de la Santa Caridad erigió un oratorio consagrado a Nuestra Señora de los Remedios, cuyo núcleo ocupaba lo que hoy es el Parque Avellaneda.

12-12-2010
Remedios y Dolores

HISTORIA DE LA IMAGEN

DE

NUESTRA SEÑORA. DE LOS REMEDIOS

Actualmente venerada en la Capilla Titular

EN BILBAO Y MORETO

por

Elvira Olivera de Fragueiro

 Buenos Aires

1933

Cúmplese la centuria de los acontecimientos históricos que se produjeron después de la presidencia del Señor Bernardino Rivadavia hasta el primer gobierno de Don Juan Manuel de Rosas y sus consecuencias colectivas e individuales.

Los hechos son hartos conocidos, sus distintas apreciaciones no están aún a distancia suficiente para que la historia pronuncie su fallo, acallando las polémicas.

Estos sucesos obligaron a Don Domingo Olivera a romper con la política y a dejar la administración, donde había actuado al lado del General Rodríguez, de Las Heras y de su amigo Rivadavia, llevando a su familia a establecerse en el campo, según se le llamaba entonces, en que los medios de locomoción y los malos caminos alejaban, a lo que hoy no alcanza a media hora de distancia de la plaza de Mayo.

La chacra de los Remedios, arrendada al síndico del Colegio de Huérfanas de San Miguel, Don Francisco del Sar, en un principio por Don Clemente Miranda y más tarde en sociedad con Olivera, fue comprada al Gobierno por el primero adquiriéndola Olivera después de algunos años en su casi totalidad – quedándose Miranda sólo con setenta cuadras. Esta chacra o estancia de “Nuestra Señora de los Remedios”, perteneció en un principio, al licenciado Juan Alonso o Guillermo González y Aragón, quién después fue sacerdote y de quién se dice que: “Movido a piedad por muchos pobres difuntos que en la época de la peste en 1727, vio arrastrar a las colas de los caballos para conducirlos a los cementerios para darles sepultura, convocó a algunos sujetos piadosos para presentarse con ellos ante el Ilustrísimo Señor Obispo, Fray Pedro Fajardo y el Señor Gobernador Don Bruno Mauricio de Zabala para fundar una Hermandad de la Santa Caridad”.

Al otorgarle el permiso, el Señor Obispo, le dio una imagen del Arcángel San Miguel para patrono, construyendo una capilla que llevó ese nombre, bajo la advocación de Nuestra Señora de los Remedios. No encontrando facilidades para conseguir un capellán que dijera misa en ella, resolvió  -ya siendo viudo- tomar las órdenes sagradas, el año 1734. Vencido por las dificultades que encontraba para cruzar los zanjones por donde corrían las aguas, resolvió traspasar la capilla de la Santa Hermandad a favor de Don Matías Flores, siendo éste el origen de la Iglesia de la Concepción; compró con el dinero que recibió, doscientos pesos metálicos, el terreno en que construyó la pequeña Iglesia de veinte y dos varas, con su sacristía, en el año 1738, en el lugar donde está actualmente la iglesia de San Miguel. Allí también se enterraban los difuntos pobres. Construyó mas tarde una sala con doce camas para mujeres, que fue el primer hospital de Buenos Aires; pidiendo él en persona, limosna por las calles, para su sostenimiento además de da dar su propios bienes. Su hijo recibió las sagradas órdenes en 1744 y fue capellán de la Santa Hermandad de la Iglesia de San Miguel. La Virgen de los Remedios fue colocada en el altar Mayor, sacándola en procesión por las calles. El mismo compuso una novena, que imprimió a su costa. Estas noticias que anteceden las tomamos de los escritos del Señor Vicente Quesada publicados en la Revista de Buenos Aires. Tiene muchos datos interesantes sobre la ampliación de la iglesia y sobre la fundación de la casa de huérfanas que pasó luego a la Iglesia de la Merced y a la Sociedad de Beneficencia; sobre un viaje a España del Padre González para conseguir recursos y la manera pintoresca  como por medio de un loro hablador que repetía “tendremos hospital”, llegó hasta el ministro Gálvez y hasta el mismo Rey, que le concedió lo que solicitaba. Al volver a Buenos Aires encontró su iglesia de San Miguel, amenazada de derrumbe y de acuerdo con el Hermano Mayor de la Hermandad, don Diego de Salas, resuelve levantar un nuevo templo. Aquí encontramos que se menciona a su chacra de Los Remedios, diciéndonos que sus criados trabajaban allí fabricando ladrillos para la obra. Las huérfanas del colegio pasaban allí también sus vacaciones.

En 1801 murió el virtuoso padre González Islas y en 1822 se disolvió la Hermandad.

Olivera aportó como primer capital a la sociedad con Miranda, cincuenta vacas que le había ofrecido su amigo Mariano Fernández, para establecer un tambo. Llegada la señora Dolores Piriz Feliú de Olivera a la antigua chacra de los Remedios, su primer cuidado fué tratar de ordenar aquello que había quedado tanto tiempo abandonado. Cuál no sería su sorpresa al encontrar entre un hacinamiento de cosas inútiles una pequeña imagen, igual en un todo a la Virgen de los Remedios venerada en San Miguel, pero tan destrozada que había sido arrojada entre los desperdicios. La recogió cuidadosamente y corrió a comunicar a su marido su hallazgo rogándole quisiera hacerla restaurar. Objetó éste su situación difícil del momento y estando en su conversación, llegó apresuradamente uno de los peones a comunicarle el extravió de las cincuenta vacas que no se encontraban a pesar de haberlas buscado minuciosamente antes de dar aviso. En la época no se conocían los alambrados. “Si la Virgen de los Remedios, a quien ruego te las encuentre, nos las devuelve ¿la harás componer?” pregunta la señora. “Con toda seguridad”, le responde su marido. Apenas han  pasado unas horas llegan las vacas de vuelta al redil, después de haberlas encontrado a bastante distancia, solas en grupo, más allá de Morón. Al poco tiempo, en la habitación de entrada, el antiguo “recibimiento”, lo que sería hoy nuestro “hall” o “living room” moderno, sobre una repisa colocada a regular altura, circundada por una verja, se veía a la Virgencita con el Niño, con corona de plata sobre la cabeza inclinada y el ramo de hierbas aromáticas, con su manto y vestido blanco y plateado. Allí vio crecer a toda esa generación y llegarse hasta Ella gentes de todas partes, atraídos por la fama de los milagros que hacía, especialmente en los males de la vista y muchos otros, colgando de las rejas los ex-votos.

Luego murieron; primero el Señor Olivera, quien al sentir que su fin se aproximaba, llamó a su hijo mayor diciéndole: “Dile al Padre Santillán, de San Ignacio, que lo necesito; pues ningún hombre de corazón y de inteligencia se va de la vida sin arreglar sus cuentas con Dios”. La influencia de la Santa Imagen había derrumbado los prejuicios que el espíritu liberal y la filosofía del siglo diez y ocho habían inculcado en su alma. Otro tanto le pasó a su gran amigo y maestro Rivadavia, antes de emprender el gran viaje. La casa y parque de “los Remedios” con su  imagen venerada, pasó a manos de su tercer hijo, Nicanor, retribuyéndole de esa manera sus hermanos, un acto de nobleza y desprendimiento. Al levantar otro piso sobre la antigua casona, su esposa, María Antonia Ramos Mejía y Madero, dispuso una mesa altar en una habitación de la nueva torre cuyas tres ventanas daban al poniente y allí colocó a la Virgen de los Remedios y a su lado otra  antigua imagen de Nuestra Señora del Rosario que había pertenecido a su madre misia Francisca Madero de Ramos Mejía.

Cuantas veces al atardecer caían de soslayo los últimos reflejos de sol que se abrían paso entre la espesa arboleda y llenaban de luz y de sombra al “Cuarto de la Virgen” como se le llamaba y donde estaban congregados los niños que esperaban que comenzara el rosario. ¡Con qué misterio brillaba la cruz de plata que remataba la antigua corona, semejantes a las que se ven en las imágenes coloniales de Perú y Bolivia! ¡Con qué serena mirada penetrante llegaba la Virgencita hasta lo más hondo de las almas infantiles que iban siempre allí para deponer a sus plantas todas sus cuitas! ¡Todos los visitantes de la casa, que eran muchos y muy especialmente los que le pertenecían, las familias de aquellos que se habían formado bajo su mirada, nunca dejaban de saludarla.

Después de cumplido el siglo de  nuestra independencia, en la era de prosperidad porque pasaba el mundo y nuestra patria, el entonces intendente Dr.Joaquín S. de Anchorena, quiso hacer de nuestra capital una ciudad europea, dotándola de bosques que la embellecieran y la higienizaran, dando al mismo tiempo esparcimiento a los pobladores de los barrios apartados. Adquirió pues el parque de “los Remedios” hoy parque Avellaneda y la Virgen salió de allí con sus dueños. Luego en sus horas de dolor, cuando tambaleó aquello que parecía inconmovible, les dió fuerza para soportar la adversidad y hasta la muerte, puso en sus lágrimas reflejos de esperanza y les inculcó la serena alegría del cristiano para seguir sonriente siempre, por el áspero camino.

Una de las descendientes pensó que la Virgen de los Remedios pertenecía de hecho a ese lugar que ya le estaba consagrado y en memoria de sus abuelos, cedió una manzana para ella, a los padres Salesianos, esos santos y esforzados pioneros de Cristo en las pampas solitarias y en los Andes, cuyo granito se levanta como pedestal para la estatua que la República pide para el Beato Don Bosco, que dirigió esos ardientes misioneros y eximios educadores de la juventud, para que allí impusieran su culto y levantasen un colegio. Resistiéndose a empezar nuevas obras sin tener como sostenerlas, se formó una comisión de familia bajo la Presidencia Honoraria de la única sobreviviente entonces de aquella generación, la Sra. Mercedes Benguria de Olivera, quien murió antes de terminar la modesta capilla que contribuyeron a levantar los que en la familia estaban en condiciones y con la generosa ayuda de otras personas.

Cuando esta se hubo terminado, entregó la Virgen, la Sra. Dolores Martínez de Olivera, viuda de Domingo Olivera, que fue el último dueño de “Los Remedios” y a quienes había acompañado en sus varios lugares de residencia en la ciudad y en el campo.

Fue la Madre de “Los Remedios” que invocaron las pobres huérfanas de San Miguel, antes de ellas el santo Padre González, la había invocado en sus afanes de caridad; hizo luego  la felicidad de una familia y por fin, se expone al culto público para que su mirada serena calme las tormentas en el corazón de los que la rodean y que la invocan.

¡Virgen de los Remedios y Señora Nuestra! Tu eres la imagen de la paz, de la paz del alma y de la paz en la tierra. Ciñes corona y vistes manto real, para recordarnos que la vida es imposible, sin Obediencia, sin Orden, sin Autoridad. Nos ofreces a tu Hijo –Niño y Excelso – para que derrame sobre nosotros el amor. El amor de Dios que hace que lo soportemos todo, y el amor a los hombres por quienes El dio su sangre y tu generoso portavoz, el fundador de Los Remedios, dio su vida.

¡Virgen de los Remedios! los próceres de Mayo te siguieron por las calles en su infancia. Bajo Tu advocación curaron las heridas de quienes nos dieron patria. ¡Cura Tú hoy, las del alma de quienes nos la quieren quitar!  Vuelve a los labios de los niños tu dulce Nombre; y allí donde un día fuiste Reina, sé Misionera y sé Redentora, derramando el aroma de tus hierbas medicinales, que harán el milagro de crear la nueva generación, compuesta de mil facetas, fuerte contra tus enemigos y los de la Patria, que son los de la Iglesia de Tu  Hijo.

E.O. de F


Rodó

Ordenanza del 20/8-1919[196] y Ordenanza del 28/11-1919[514].

Inicia en 3701 (Mariano Acosta al 500) y llega al 7500 (Av. Gral. Paz, Mataderos). Ver Rodó 3701.

RODÓ, José Enrique  (1872-1917): Escritor uruguayo que se dedicó al periodismo, al ensayo y a la enseñanza, y desarrolló una notable actividad política en una etapa crucial para la América española, al iniciarse el siglo XX. Fue uno de los miembros más destacados de la llamada "generación de 1900". Diputado por el Partido Colorado en varias ocasiones, pero crítico con el batllismo oficial, viajó a Europa en 1916, como corresponsal literario de Caras y Caretas. Cofundador de la Revista Nacional de Literatura y Ciencias Sociales (1895-1897), desde entonces ejerció la crítica literaria con tolerancia y flexibilidad.

Bajo el título común de La vida nueva, dio a conocer los ensayos El que vendrá (1897), La novela nueva (1897), Rubén Darío. Su personalidad literaria. Su última obra (1899) y Ariel (1900). Este último, un "sermón laico" dedicado a la juventud de América, tuvo una gran repercusión en toda la América hispánica, con su visión de los Estados Unidos como imperio de la materia o reino de Calibán, donde el utilitarismo se habría impuesto a los valores espirituales y morales, y su preferencia por la tradición grecolatina de la cultura iberoamericana. El éxito no se repitió con sus obras posteriores: Liberalismo y jacobinismo (1906), Motivos de Proteo (1909), El mirador de Próspero (1913) y las póstumas, El camino de Paros (meditaciones y andanzas) publicada en 1918 y Nuevos motivos de Proteo, en 1927.

Nació en Montevideo, José Enrique Rodó llegó a formar parte de aquella revolución literaria, y política, que comenzó a finales del siglo XIX en el Uruguay. Su exposición fue tan aceptada que es considerado, con excepción de Rubén Darío, el modernista de mayor popularidad.

Además de ser reconocido como un distinguido escritor desde su juventud, Rodó también tomó parte activa en la sociedad. Por varios años sirvió como delegado en la Cámara de Diputados de su país, fue director de la Biblioteca Nacional, y profesor de la Universidad. Junto con otros talentos uruguayos editó publicaciones de alto valor literario y sirvió de corresponsal en varias revistas y periódicos, entre otros La Nación de Buenos Aires.


 


 
 
 
04/07/2009 www.fagela.com.ar 26/01/2017